jueves, 31 de enero de 2013

Dragones de las ciudades


No nos damos cuenta de que aun hoy hay dragones entre nosotros. Alzándose por encima nuestra e incluso por encima de la gran mayoría de nuestras construcciones, observando el transcurso de la "civilización".

Hoy en día ya no existen dragones libres como los de antaño, hoy son sombras de lo que fueron. Extrañas figuras que solo remotamente nos recuerdan lo que una vez hubieron de ser. Criados por los humanos y usados para sus propósitos ya no les queda libertad.
El hombre domesticó a estos dragones. Aprendió a encadenarlos a la tierra, aprendió a manipularlos para ayudarse a construir...construir casas o monumentos, aberraciones o maravillas, que nada habían de importar a esos pobres seres.

Sin miramientos a cada construcción terminada un dragón es asesinado. No importa. Siempre habrá otro que sustituya al anterior en algún otro lugar.

Entonces alzándose en lo alto vi un dragón que me pareció distinto al resto. A este le rodeaba un aura inmensa de tristeza sin par, como si él supiera, como si él recordara lo que una vez fueron, como si recordara que una vez fueron libres...

Sabe que su destino está cerca. Sabe que el hombre le dará muerte nada mas cumpla aquello para lo que había nacido, y aun así, no le queda mas remedio que seguir adelante. De no hacerlo no haría mas que adelantar acontecimientos.

Mi interrogadora mirada no parece captar su atención y el sigue pensando… apesadumbrado lo cruel de su existencia, en la crueldad del hombre...hasta quedar dormido soñando con tiempos que ya pasaron y que ni siquiera conoció soñando en una libertad ya imposible...

Esta vez no hay un quizás...esta vez estoy seguro que queda otro sueño... hasta que el hombre vuelva a subir y lo despierte...otro sueño de un Dragón de las ciudades.

Publicado originalmente el 29 octubre 2007.

miércoles, 30 de enero de 2013

Lobos


Nieve. Miles de copos caen nublando la vista que ha de ser velada.

 Fugaz es el tiempo que pasa y que a todos nos ata a un inexorable destino...Je, destino. Macabra y cruel broma que juega el futuro a todo aquel que se atreva a predecir lo que él ya conoce. No hay nada...nada mas allá de las montañas, de los árboles, ni de la misma nieve que me rodea.

Fin de una historia, de una pantomima sin igual...mi vida.

No pude, no pude ganar esta partida. Ya no me queda nada aquí. Solo me quedan recuerdos ya hace tiempo muertos. Simplemente, no me puedo levantar...y era de esperar...¡Que idiota en pensar que el destino me sonreía! La sonrisa de algo ilusorio no vale ¡Nada!...
No hay lugar al que volver ni al que ir...el frío ya hace mella y no puedo mover un músculo.

De repente me doy cuenta. ¡Ahí esta! sonriéndome descarada. Mi alma es una pequeña llama en una tormenta pero no cierro aun mis ojos...aun no, y sigo mirándola tentando a que se atreva a cerrarlos por fin y de una vez por todas.Aun en mi ultimo suspiro, seguiré mirándola con mirada fría y retante.

En mi cabeza se forman pensamientos que me nublan aun mas si cabe la vista. Pensamientos derrotistas que me susurran rendirme a lo inevitable...desgracia de mi ser. Cierro los ojos aceptando mi derrota final ante la muerte…

Brilla el sol y ya no hay tormenta, la noche pasó y a mi alrededor encuentro echados a los supervivientes de la batalla. Noto el calor de sus cuerpos. Volvieron después de la derrota, a salvar a su caído líder.
Verdaderamente que cruel es mi propia existencia y mas aun lo es el destino que no hace sino engañarme, quien sabe si para así algún día no creerle y que esa vez sea verdad.


El líder se pone en pie. Su imponente figura, el blanco brillando al sol y sus penetrantes ojos llaman la atención de la manada. Es hora de partir...han de buscar un nuevo hogar...

Una vida...un pesar...un sueño...otro sueño del Dragón Rojo.

Publicado originalmente el 19 octubre 2007

martes, 29 de enero de 2013

Cielo


Cielo...aquél que nos cubre con imperecedero afán...claro y oscuro... entre estrellas y nubes...
Vigilante perpetuo e imperecedero...dime cielo… ¿Donde lleva el camino del ser humano?

Nubes que viajan cobijadas en tu seno y pienso, simplemente pienso, en que simple es....

Algo tan sencillo como admirar tus cobrizos atardeceres o tu mas absoluta oscuridad llena de luceros... Que vuelen libres por él que yo me conformo con que sigas ahí siempre, llamándome oportunamente y de vez en cuando haciéndome levantar la vista para entonces así rozar algún rincón de mi alma aliviando cualquier pesar que lleve. Por poco tiempo que sea.

Cielo...sereno cielo. Permanente y férreo guerrero que  aun después de la mas negra tormenta, vuelve para recordarme a olvidar...olvidar pesares que me traiga la vida.

Y así a veces me olvido...me olvido del mundo, de que sigue adelante...queriendo prolongar un pequeño momento eternamente...hasta darme cuenta, que quizás esto sea, solo un sueño...otro sueño del Dragón Rojo.

Publicado originalmente el 10 Octubre 2007

lunes, 28 de enero de 2013

Oscuridad


Oscuridad.
Reflejo de todos los temores.
Aquella que guarda los secretos.
Donde hay y no hay
Allí donde habitan recuerdos olvidados y sueños perdidos...

La temida oscuridad. En ella se encuentran cosas que temíamos y que cuando nos hacemos mayores aprendemos que solo eran fantasías, simples imaginaciones de una mente joven que quiere ver allí donde no hay.

Pero en el fondo ¿Quien no teme a la oscuridad? Quien es capaz de adentrarse en la espesura de un bosque en la noche o un edificio derruido sin albergar un mínimo de duda y miedo ante lo desconocido. La oscuridad es más temible a cuanto mas viejos somos por que los motivos del miedo son más profundos.

La raíz del miedo ancla en la imposibilidad de ver. En la oscuridad los seres humanos vuelven a un estado mas primitivo en el que su sentido de la supervivencia aflora y les dice que huya, que hay que salvar la vida puesto que como seres inferiores están expuestos a depredadores

En la oscuridad es cuando te das cuenta que...estas solo...solo contra la inmensidad ennegrecida que te envuelve por doquier…. Un sentimiento de soledad del que no puedes escapar..

En la mas profunda oscuridad, finalmente, puede que nos encontremos con algo que muchas veces nos da verdadero terror... nos encontramos con nosotros mismos. En la mas profunda, aquella que no se limita a la ausencia de luz sino que abarca también la oscuridad que habita en la mente o en el corazón.Allá donde nos perdemos. Donde vagamos sin rumbo, solos...sin saber a donde ir ni que hacer mientras nuestros temores se hacen realidad.

Y cuando me alcanza la oscuridad, el miedo aflora pero la tensión me mantiene al limite dispuesto a escapar y dispuesto a defenderme con uñas y dientes hasta escapar a luz. Y tras escapar pensar... que aquella oscuridad... quizás y solo quizás... fue un sueño... otro sueño del Dragón Rojo.


Publicado originalmente el 12/10/2007

jueves, 24 de enero de 2013

La Vidriera


Miedos, dudas y preguntas...mas y mas preguntas...

Horizontes de dudas creando mares de preguntas, que se acercan a tierras de miedo, mientras les observan estrellas de respuestas inalcanzables.

Sentimientos que calan hondo y doblegan el alma...un espíritu quebrado...

En medio de la mas profunda oscuridad, una tenue luz empezó a surgir. Abriendo sus ojos lentamente contempló el suelo con mirada perdida, con ojos idos...perdidos en una gran oscuridad...

La luz se hizo mas intensa pero sin dejar de ser suave. A sus ojos pareció volver un atisbo de lo que alguna vez fue vida y levanto la mirada hasta dar con una vidriera que le iluminaba desde lo alto.

De repente volvieron. Dudas, miedos, preguntas y mas preguntas que le alejaban de nuevo a un lugar que sus ojos otra vez nublados solo podían atisbar...

En eso momento comprendió.¡Estaba claro!¡Tanto tiempo y no se había dado cuenta!

Una ligera sonrisa apareció en su, una vez mas, cabizbajo rostro. Mientras que volvía a mirar hacia arriba su expresión se marcaba mas y mas...Su rostro demacrado por el paso del tiempo, sus ojos profundo y ahora muy abiertos de par en par , su sonrisa de aspecto demente...

La vidriera rompió en mil pedazos dejando pasar libremente los rayos de luz, iluminando claramente el lugar en el que había estado...donde ahora solo quedaban trozos de cristal...

Así termina este sueño...otro sueño del Dragón rojo.

lunes, 21 de enero de 2013

El Ventanal


Andaba, se que andaba, pero sin rumbo aparente. Vagando por interminables pasillos sin respuesta a mis preguntas...puertas desastrosas, techos agrietados y paredes destartaladas no hacían sino decirme que allí no hacia mas que lo que aparentaba, vagar sin rumbo.

Hubo un momento en que me pareció ver algo al fondo en el recodo de una esquina pero claramente allí no había nada, ¿verdad? Bajando...subiendo...caminos entrecruzados que ascendían o descendían sin orden alguno formando lo que alguien tomaría por una broma sucia en forma de laberinto sin fin.

De pronto me di cuenta. A mi izquierda se extendía una especie de ventanal. Se alargaba por el pasillo, así pues, seguí adelante...me recordaba a algo... pero no recuerdo...ya no...ha pasado demasiado tiempo desde que no recuerdo lo que allí había...
No quise darme cuenta de que antes de lo esperado terminó. Llego a su final estrechándose en punta como anunciando la ligera ascensión que a continuación tenia el pasillo.

Me acerqué al cristal ligeramente pero...blanco...maldito blanco...no me deja ver...¿ver?...¿ver el que?...

Él ya había olvidado...él no puede recordar. Así, siguió caminando...dejando atrás aquella visión...y volvió a los mismos idénticos pasillos que recorría sin descanso por siempre...y...pensó...que quizás...solo había sido..…si... fue solo …un sueño...

Publicado originalmente 02 octubre 2007.