lunes, 28 de enero de 2013
Oscuridad
Oscuridad.
Reflejo de todos los temores.
Aquella que guarda los secretos.
Donde hay y no hay
Allí donde habitan recuerdos olvidados y sueños perdidos...
La temida oscuridad. En ella se encuentran cosas que temíamos y que cuando nos hacemos mayores aprendemos que solo eran fantasías, simples imaginaciones de una mente joven que quiere ver allí donde no hay.
Pero en el fondo ¿Quien no teme a la oscuridad? Quien es capaz de adentrarse en la espesura de un bosque en la noche o un edificio derruido sin albergar un mínimo de duda y miedo ante lo desconocido. La oscuridad es más temible a cuanto mas viejos somos por que los motivos del miedo son más profundos.
La raíz del miedo ancla en la imposibilidad de ver. En la oscuridad los seres humanos vuelven a un estado mas primitivo en el que su sentido de la supervivencia aflora y les dice que huya, que hay que salvar la vida puesto que como seres inferiores están expuestos a depredadores
En la oscuridad es cuando te das cuenta que...estas solo...solo contra la inmensidad ennegrecida que te envuelve por doquier . Un sentimiento de soledad del que no puedes escapar..
En la mas profunda oscuridad, finalmente, puede que nos encontremos con algo que muchas veces nos da verdadero terror... nos encontramos con nosotros mismos. En la mas profunda, aquella que no se limita a la ausencia de luz sino que abarca también la oscuridad que habita en la mente o en el corazón.Allá donde nos perdemos. Donde vagamos sin rumbo, solos...sin saber a donde ir ni que hacer mientras nuestros temores se hacen realidad.
Y cuando me alcanza la oscuridad, el miedo aflora pero la tensión me mantiene al limite dispuesto a escapar y dispuesto a defenderme con uñas y dientes hasta escapar a luz. Y tras escapar pensar... que aquella oscuridad... quizás y solo quizás... fue un sueño... otro sueño del Dragón Rojo.
Publicado originalmente el 12/10/2007
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