martes, 1 de abril de 2014

Galaxia Zero


-¡Robert!
Ante los ojos del capitán una macabra escena se presentaba. Robert ,suboficial de la nave yacía muerto. A su lado, su pistola; enfrente, la foto de una mujer. El capitán bajó la mirada y salió de la habitación e introdujo una clave para sellar la compuerta de lo que ahora era una tumba.

Hacía ya días desde que aconteció el incidente. Sus motores sufrían daños graves e irreparables, los débiles motores auxiliares habían sido dañados y solo funcionaron 1 día y 36 minutos. Los víveres no tardarían en empezar a escasear, y con Robert ya eran 14 hombres los que habían elegido acudir, a tener que esperar a que ella pasara a recogerlos.

Se dirigió al puente de mandos. Por los pasillos solo había caras mortecinas, reflejo vivo de su afligida alma.

- Capitán ¿Cuando llegaremos a casa?
- Mark.-"Miró al hombre a la cara buscando un atisbo de cordura"- No volvemos a casa, estamos en la Galaxia Zero. Perdidos esperando a que nos encuentren. ¿Recuerdas?
El hombre como volviendo a la realidad y dándose cuenta de su situación no pudo aguantarlo mas y comenzó a golpearse la cabeza contra la pared provocando un estruendo que resonaba por el pasillo entero.

- ¡Para!

El capitán intentaba pararlo pero en su locura  las fuerzas del hombre sobrepasaban las del capitán.

-¡Ayudadme a pararlo!

Varias miradas se plantaron en la escena pero nadie se prestó a ayudar. Que les importaba a aquellos hombres lo que hiciera o dejase de hacer uno más en aquella situación.

Sonó un ultimo gran estruendo que se extendió por toda la estructura de metal. El hombre se desplomó. El capitán le hubiera ayudado pero no sabía de medicina y el médico de abordo había elegido pasar sus últimos momentos bebiendo, de modo que en esas condiciones no era de ninguna ayuda. El cansancio le empezaba a hacer mella.

Arrastrando sus pisadas llegó al puente de mando y se dejo caer en su asiento. Aun recordaba las horribles imágenes de la batalla contra el enemigo por la cual habían acabadode esa forma. No podía olvidar cuando su primer oficial le informó que la trayectoria que describían les llevaba sin remedio hacia el campo de atracción del agujero negro y de como ese secreto se había extendido como la pólvora entre la tripulación.

- ¡Capitán hay una nave acercándose!¡Deben de haberse percatado de nuestra señal de auxilio!
- ¡¿Que son?!
- Creo que son mercantes que pasaban por nuestro cuadrante siguiendo algún tipo de atajo.

El capitán dio gracias a su buena suerte, sonrió y preparó a la tripulación.

Las naves se conectaron. Todos esperaban a sus salvadores. Las compuertas se abrieron y ante sus ojos estaban dos mercantes y detrás de ellos la pasarela que conectaba con la otra nave.

-Soy el capitán de esta nave ¿Quien es el que gobierna la vuestra?

El mas bajo se adelantó y contestó:

-Yo, Leand..¡¡Aggg!!!
-Lo siento, no hay mas tiempo para presentaciones.

El Capitán retiró el cuchillo del cadáver y avanzó con lo que quedaba de su tripulación hasta la otra nave. La dama de la fortuna volvía a sonreirle.

A lo lejos quedaban la nave y los ya imperceptibles cuerpos flotando en el espacio.
La habían recobrado...su libertad.

Publicado originalmente el 04 diciembre 2007 

No hay comentarios:

Publicar un comentario